En Copec Voltex queremos que entiendas mejor cómo funciona la carga de tu vehículo eléctrico y qué factores pueden influir en tu experiencia.
¿Por qué la potencia cambia durante la sesión o por qué el vehículo no siempre recibe la potencia máxima indicada en el cargador?
La respuesta está, en gran parte, en la curva de carga de cada vehículo. Conocer cómo funciona te permitirá entender lo que ocurre durante tu sesión y planificar tus cargas de manera eficiente.
¿Qué es una curva de carga?
Cada vehículo eléctrico tiene su propia curva de carga, que representa cómo va cambiando la potencia que recibe la batería durante una sesión.
Probablemente hayas notado que tu auto no carga siempre a la misma velocidad. En muchos vehículos, la carga rápida alcanza sus mayores niveles cuando la batería se encuentra en un rango bajo o intermedio de Estado de Carga (SOC, siglas en inglés) y comienza a disminuir a medida que se acerca a niveles más altos.
Por eso, más que fijarse en un rango determinado, es importante considerar cómo evoluciona la potencia a lo largo de la sesión. En muchos vehículos, al acercarse a niveles altos de batería (frecuentemente en torno al 80%), la potencia comienza a reducirse de forma más notoria y cada porcentaje adicional puede tomar más tiempo.
¿Por qué ocurre?
Durante toda la sesión, el vehículo y el cargador se comunican constantemente. Es el propio auto el que determina cuánta potencia puede recibir en cada momento, considerando factores como el porcentaje y la temperatura de la batería, además de las características de su sistema de carga.
A medida que la batería se va llenando, el sistema de gestión del vehículo puede reducir progresivamente la potencia que solicita para mantenerla dentro de condiciones adecuadas de funcionamiento.
Si la potencia disminuye durante una sesión, no significa necesariamente que exista un problema con el cargador: muchas veces es parte normal de la curva de carga del vehículo.
Ejemplo práctico: un cargador de 180 kW no significa que tu auto cargará siempre a 180 kW
La potencia indicada en un cargador corresponde a la capacidad máxima que ese equipo puede entregar. Sin embargo, cada vehículo también tiene un límite máximo de potencia que puede recibir.
Por ejemplo, si conectas un auto que admite hasta 90 kW a un cargador de 180 kW, el vehículo seguirá teniendo un máximo de 90 kW.
Y eso tampoco significa que mantendrá esos 90 kW durante toda la sesión.
Dependiendo del nivel de batería y de sus condiciones, el vehículo puede solicitar menos potencia a medida que avanza la carga.
Por eso, al hablar de velocidad de carga, no importa únicamente la potencia máxima que puede alcanzar un vehículo, sino también cuánto tiempo logra mantener una potencia elevada.
Dos autos pueden alcanzar el mismo peak de potencia y, aun así, tener tiempos de carga distintos porque sus curvas de carga son diferentes.
Además, en los cargadores de nuestras estaciones que permiten cargar dos vehículos de forma simultánea, la potencia máxima del equipo se distribuye entre ambos conectores.
Por ejemplo, en un cargador de 180 kW, si ambos conectores están en uso, cada vehículo puede disponer de hasta 90 kW.
A partir de ese máximo, la potencia efectiva que recibe cada auto dependerá de cuánto pueda aceptar en ese momento según su propia curva de carga, su nivel de batería y otras condiciones del vehículo.
Por eso, dos vehículos cargando simultáneamente pueden mostrar potencias distintas, aun cuando la capacidad máxima del cargador se haya distribuido de forma equitativa.
¿Qué ocurre cuando la batería se acerca al 80%?
En muchos vehículos, al llegar a niveles altos de carga la potencia comienza a disminuir de manera más notoria.
Esto no significa que el 80% sea un límite ni que debas desconectar obligatoriamente tu vehículo en ese punto. Cada modelo tiene una curva diferente y sus propios rangos de funcionamiento.
Sin embargo, si estás viajando y buscas optimizar el tiempo de tu parada, puede ser más eficiente en tiempo cargar hasta el 80% que permanecer conectado hasta alcanzar el 100%.
El último tramo de la carga suele tomar proporcionalmente más tiempo porque la potencia que acepta el vehículo va disminuyendo.
La temperatura también influye
El mismo vehículo puede comportarse de manera distinta entre una carga y otra.
Si la batería está demasiado fría o demasiado caliente, el sistema del vehículo puede limitar temporalmente la potencia que recibe.
Por eso, algunos modelos incorporan sistemas de pre-acondicionamiento de batería, que permiten preparar su temperatura antes de llegar a un cargador rápido y favorecer mejores condiciones para la sesión.
Esto ayuda a explicar por qué un mismo vehículo puede alcanzar diferentes niveles de potencia incluso utilizando el mismo cargador.
¿Cómo aprovechar mejor una carga rápida?
Conocer cómo carga tu vehículo puede ayudarte a planificar mejor tus viajes.
- Revisa cuál es la potencia máxima de carga DC que admite tu modelo y recuerda que ese valor representa un máximo, no una velocidad constante durante toda la sesión.
- Si necesitas llegar al 100%, puedes hacerlo. Lo importante es considerar que ese último tramo probablemente requerirá más tiempo y planificar tu parada de acuerdo con la autonomía que realmente necesitas.
En simple
La potencia del cargador indica cuánto puede entregar; tu vehículo determina cuánto puede recibir en cada momento.
Esa interacción entre el cargador, la batería, su temperatura y el nivel de carga es la que da forma a la curva de carga de cada vehículo.
Entender cómo funciona te permitirá interpretar mejor lo que ocurre durante una sesión, aprovechar de manera más eficiente la carga rápida y planificar mejor cada viaje.
En Copec Voltex queremos que cargar tu vehículo eléctrico sea cada vez más simple. Conocer cómo funciona tu auto también es parte de una mejor experiencia de carga.

